¡Cuidar tu piel es cuidarte a ti misma!
En el Día Mundial de la Salud Mental , quisimos reflexionar sobre el verdadero significado del autocuidado, un gesto que va mucho más allá de la belleza exterior.
Vivimos en un mundo acelerado, donde detenerse es casi un acto de valentía. Pero creemos que cuidar tu piel es una forma de cuidar tu mente , de bajar el ritmo y volver al presente.
Cuidarse hoy es una inversión en el futuro, en nuestro cuerpo, nuestra piel y nuestra paz interior.
Hablamos con la Dra. Filipa Farinho , psicóloga y especialista en ansiedad, sobre el papel del autocuidado en la salud mental y la importancia de los pequeños actos diarios de amabilidad hacia nosotros mismos.
1. ¿Qué significa para ti el autocuidado?
El autocuidado consiste en escuchar. Consiste en detenerse a comprender lo que tu cuerpo, tu mente y tu corazón te piden.
No se trata de hacer más, sino de tratarte con amabilidad, con el mismo cariño que le mostrarías a alguien a quien amas.
2. ¿Cómo influye el autocuidado en la salud mental?
El autocuidado regula el cuerpo y, por consiguiente, la mente.
Gestos sencillos, como descansar, comer bien, tener rutinas saludables y mimarnos, ayudan al sistema nervioso a salir del estado de alerta, ya que se le envía un mensaje de calma. Cuando el cuerpo se siente seguro, el cerebro puede bajar la guardia y recuperar el equilibrio emocional. También existe una relación entre el autocuidado y la autoestima; los momentos de autocuidado pueden interpretarse como "Merezco este momento", "Importo", "Tengo valor".
3. ¿Qué prácticas sencillas recomienda para la vida cotidiana?
- Tómate breves descansos a lo largo del día y respira profundamente durante unos segundos;
- Anota en un cuaderno los pensamientos y emociones que te pasaron por la cabeza durante el día;
- Establece límites y di "no" siempre que sea necesario.
- Crea pequeños rituales de autocuidado: aplicarte crema hidratante, tomar un baño más prolongado, salir a caminar, desconectarte de las pantallas.
Lo que importa no es lo que haces, sino cómo lo haces, con presencia e intención.
4. ¿Qué mensaje les dejarías a quienes tienen dificultades para cuidarse a sí mismos?
Cuídate aunque no tengas ganas. El autocuidado no es una recompensa por los días buenos; es lo que nos ayuda a superar los difíciles. Empieza con un pequeño gesto: respirar hondo, lavarte la cara, mirarte con cariño, ponerte un perfume que te guste.
Intenta comprender qué te dificulta cuidarte. ¿Qué pensamientos te sabotean? "No me lo merezco", "No tengo tiempo", "Tengo otras prioridades"... A menudo, en las consultas, surge con frecuencia la culpa por dejar de cuidarse en pacientes con ansiedad. Es importante que afrontes esa culpa.
Pregúntate: ¿Qué costes conlleva no cuidar de uno mismo?
Tu salud física y mental necesita que la cuides. Nadie lo hará por ti. Esa es tu responsabilidad.
Respétate a ti mismo/a. ¡Cuídate!